*Solo 12 lesionados fueron hospitalizados porque presentaban lesiones más graves, confirmó el titular de Protección Civil Guerrero

Gilberto Guzmán

El titular de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de Guerrero, Dr. Roberto Arroyo Matus, informó sobre el saldo oficial y los factores que originaron la explosión de material pirotécnico en el templo de la comunidad de Real del Limón, perteneciente al municipio de Cocula.
De acuerdo con el funcionario estatal, el incidente dejó un total de 30 personas lesionadas, de las cuales 12 requirieron traslado a hospitales de los municipios de Iguala y Chilpancingo para recibir atención médica especializada. El resto de los afectados presentó lesiones menores que no ameritaron hospitalización.
Asimismo, se confirmó el fallecimiento de tres personas de sexo femenino. Entre las víctimas mortales se encontraba una mujer con un embarazo de ocho meses de gestación; de manera desafortunada, tanto ella como el bebé perdieron la vida. Arroyo Matus aclaró que, tras una búsqueda coordinada con el Servicio Estatal de Salud, se descartaron versiones sobre un número mayor de decesos, manteniéndose la cifra oficial en tres víctimas.
Respecto al origen del siniestro, el secretario explicó que la explosión se suscitó cuando uno de los cohetones de un artefacto conocido como “torito” alcanzó el material pirotécnico que se encontraba acumulado en el lugar. Esto generó una onda expansiva de gran fuerza y velocidad.
“No tanto en sí una onda expansiva de calor, sino más bien una onda expansiva la fuerza, pues, de la explosión que generó todo el problema”, puntualizó Arroyo Matus.
La fuerza del impacto provocó el colapso de una parte de la techumbre ligera del templo. Debido a los grandes claros y el peso de la estructura, se generó un efecto de volteo sobre un muro de más de cuatro metros de altura, cuya inestabilidad ocasionó que este cayera y aplastara a algunas personas, siendo la causa principal de las lesiones graves.
El titular de Protección Civil señaló que existen protocolos especiales conjuntos con los municipios para el manejo seguro de pirotecnia; no obstante, en poblaciones apartadas y de difícil acceso no siempre se da el aviso correspondiente a las autoridades sobre estas actividades.
Ante esta situación, Arroyo Matus adelantó que la dependencia propondrá una nueva estrategia que no solo recomiende a las autoridades municipales notificar sobre estos eventos, sino que involucre directamente a las autoridades eclesiásticas. El objetivo es que brinden su apoyo informando cuando se organice alguna actividad que incluya pirotecnia, permitiendo un mayor control para mitigar los riesgos.
Finalmente, el funcionario contrastó el incidente con las medidas que implementa el Gobierno del Estado en eventos oficiales, tales como la gala pirotécnica de fin de año, donde se extreman precauciones en el transporte del material en horarios y carreteras específicas para minimizar cualquier riesgo.

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