Gilberto Guzmán
La diputada local Marisol Bazán Fernández (Morena) presentó ante el Congreso del Estado una iniciativa para revisar los nombres de calles, plazas y espacios públicos en Guerrero que rinden homenaje a personajes históricos o políticos señalados por actos de represión y violaciones a los derechos humanos.
Al presentar la propuesta en la tribuna, la representante sostuvo que la entidad mantiene una deuda histórica con las víctimas del terrorismo de Estado y sus familias, por lo que la memoria urbana no debe enaltecer a quienes ejercieron la violencia desde las estructuras del poder.
“No hay ningún apellido que deba estar por encima de la verdad. La memoria de Guerrero debe pertenecer al pueblo y no a los apellidos poderosos”, enfatizó la legisladora.
La propuesta contempla reformas a la Ley Número 444 para la Protección del Patrimonio Cultural y Natural del Estado y los Municipios de Guerrero, así como a la Ley Orgánica del Municipio Libre para incorporar criterios obligatorios de dignidad humana y respeto a los derechos fundamentales al momento de asignar denominaciones honoríficas, además de fijar un procedimiento formal para auditar y modificar la nomenclatura actual.
Bazán Fernández puntualizó que la medida no busca borrar del registro histórico a las autoridades señaladas, sino evitar que la infraestructura pública les otorgue un carácter de honorabilidad. En su lugar, planteó visibilizar las luchas de defensores sociales y víctimas de la represión en la entidad, escenario histórico de episodios como la llamada Guerra Sucia de las décadas de 1960 y 1970.
Como referencia a la deuda de memoria histórica, la diputada hizo alusión a las más de 300 personas desaparecidas y lanzadas al mar desde aviones militares durante dicho periodo de contrainsurgencia:
“Si no encuentran nombres para sus calles, ahí hay más de 300 víctimas de los vuelos de la muerte”, concluyó.
La iniciativa fue turnada a las comisiones dictaminadoras del Congreso local para su análisis y dictaminación.
