Empleados del Instituto de Radio y Televisión de Guerrero señalan un clima de hostigamiento, presuntos abusos de autoridad y afectaciones a sus derechos laborales; piden intervención de las autoridades estatales y organismos de derechos humanos.
En el Instituto de Radio y Televisión de Guerrero (RTG), bajo la dirección de Roberto Ramírez Bravo, se ha generado un creciente malestar entre trabajadores, quienes denuncian la existencia de un ambiente laboral marcado por el autoritarismo, el hostigamiento y presuntas violaciones a derechos humanos y laborales al interior del organismo.
De acuerdo con testimonios y escritos presentados por personal del instituto, la actual administración ha derivado en un deterioro del clima institucional, con señalamientos de prácticas que van desde trato diferenciado hasta presuntos actos de presión administrativa contra trabajadores de base y supernumerarios.
Los denunciantes afirman que estas condiciones han provocado un ambiente de tensión constante, donde predomina el temor a represalias, lo que ha limitado la libertad de expresión interna y la posibilidad de manifestar inconformidades sin consecuencias laborales.
Asimismo, trabajadores han señalado que existen procedimientos administrativos que, aseguran, han sido utilizados como mecanismos de presión, lo que habría derivado en afectaciones como discriminación laboral, restricción de derechos fundamentales y presunto acoso laboral de carácter sistemático.
Entre las quejas expuestas, se menciona la presunta vulneración del derecho de petición, la negativa de acceso a documentación y la aplicación de criterios considerados parciales dentro de procesos internos, lo que según los denunciantes agrava la percepción de indefensión jurídica.
En este contexto, se ha presentado una queja formal por presuntas violaciones graves a derechos humanos, la cual ha sido dirigida a instancias de derechos humanos y autoridades competentes del gobierno estatal, con el objetivo de que se investiguen los hechos señalados y, en su caso, se determinen responsabilidades.
Los trabajadores solicitan que las autoridades competentes intervengan para revisar la actuación de la dirección encabezada por Roberto Ramírez Bravo y garantizar condiciones laborales libres de violencia, discriminación y cualquier forma de hostigamiento, así como el respeto pleno a los derechos laborales dentro del organismo.
Hasta el momento, no se ha emitido una postura pública amplia por parte de la dirección del instituto respecto a estas denuncias.
La situación mantiene abierto el debate sobre las condiciones laborales al interior de RTG y la necesidad de fortalecer mecanismos de supervisión institucional que garanticen el respeto a los derechos humanos en el servicio público.
