*La diputada presenta iniciativa para crear una Red Estatal de Atención que erradique la invisibilización del sufrimiento emocional en la entidad
*Con base en diagnósticos de la OMS y cifras locales, la propuesta legislativa contempla presupuesto, investigación y cobertura gratuita para sectores vulnerables
Gilberto Guzmán
Con el objetivo de revertir la invisibilización de las afecciones emocionales y elevar la atención psicológica a rango de prioridad de Estado, la diputada Beatriz Vélez Núñez presentó ante el Pleno del Congreso del Estado la propuesta para expedir la Ley de Salud Mental del Estado de Guerrero, que plantea la transición hacia un modelo comunitario, intercultural y con enfoque de derechos humanos que garantice cobertura gratuita y universal a la población.
Desde la tribuna del Poder Legislativo, la integrante del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional (PRI) sostuvo que el acceso a la salud mental es un pilar indispensable para el desarrollo social y la equidad en la entidad.
“Comparezco con la convicción de que la salud mental no es un lujo ni un tema secundario, sino un derecho humano fundamental y una condición indispensable para la justicia social, el desarrollo y la dignidad de nuestro pueblo. No puede haber prosperidad en un Estado donde las personas viven con dolor emocional, sin acompañamiento ni alternativas”, aseveró Vélez Núñez durante su intervención.
En su argumentación, la legisladora expuso que el mundo atraviesa por una crisis silenciosa en la materia, citando datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que contabilizan a más de 970 millones de personas con algún trastorno mental, escenario agudizado tras la pandemia por COVID-19.
Indicó que a nivel nacional en 2024 las instituciones públicas atendieron a más de 303 mil personas por padecimientos de esta índole —donde la ansiedad representó el 52.8% de los casos y la depresión el 25.1%—, en contraste con un presupuesto federal destinado a la salud mental que apenas alcanza el 2% del ramo sanitario, concentrando el 80% de dichos recursos en hospitales psiquiátricos.
Al referirse a la realidad de Guerrero, Vélez Núñez señaló que la prevalencia de depresión en la entidad se ubica en 62.16 casos por cada 100 mil habitantes, afectando principalmente a mujeres, jóvenes y personas en situación de pobreza. Advirtió que, aunque la entidad registra la tasa de suicidios más baja del país (1.6 por cada 100 mil habitantes), el dato refleja un subregistro derivado del estigma y la falta de diagnóstico oportuno.
La iniciativa, elaborada en coordinación con especialistas del sector salud, articula sus planteamientos centrales en cuatro ejes: garantizar el acceso universal y gratuito mediante la definición de bases legales para asegurar la atención integral e igualitaria a personas sin seguridad social.
Crear la Red Estatal de Servicios, un sistema articulado de salud mental y adicciones entre hospitales, centros comunitarios y planteles educativos; reforzar la prevención e inclusión con mecanismos orientados al diagnóstico temprano, la rehabilitación y la reintegración social; priorizar la evidencia científica con el fomento a la investigación y evaluación continua de las políticas públicas implementadas.
Vélez Núñez subrayó que el proyecto retoma modelos aplicados en la Ciudad de México, Jalisco y Morelos, y guarda congruencia con el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030, la Agenda 2030 de la ONU y el Programa Sectorial de Salud 2022-2027 del Gobierno del Estado.
“Esta propuesta no es una imposición técnica, sino un ejercicio legislativo que escuchó voces expertas. Es un llamado a la sororidad institucional y una respuesta al sufrimiento invisible de miles de guerrerenses”, concluyó.
La propuesta fue turnada por la Mesa Directiva a las comisiones dictaminadoras para su correspondiente análisis e integración del dictamen.
