*El aspirante a la Coordinación de la Cuarta Transformación en Acapulco plantea sectorizar la red hidráulica, recuperar sistemas de rebombeo y transparentar los tandeos mediante herramientas digitales

Gilberto Guzmán

En Acapulco, la escasez de suministro de agua potable representa uno de los principales retos para la economía doméstica, donde sectores de la población deben destinar recursos adicionales a la compra de pipas particulares para cubrir sus necesidades básicas.

Frente a esta realidad, el ingeniero Julio Santos García propone cambiar la gestión del recurso hídrico mediante planeación, infraestructura y tecnología. Con el lema “Acapulco con método”, participa en el proceso interno de Morena por la Coordinación de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación en el municipio.

Durante una entrevista explicó que la problemática no se limita a la disponibilidad del recurso, sino a las fallas estructurales que impiden su llegada a los hogares. De acuerdo con su diagnóstico técnico, más del 40 por ciento del agua potable bombeada se pierde debido a fugas, obsolescencia en la red e inefficiencies en la distribución.

Su propuesta operativa contempla tres ejes principales: la sectorización de la red hidráulica mediante la instalación de sensores de presión para la detección oportuna de fugas; la rehabilitación de infraestructura que permita la recuperación de equipos de bombeo y tanques de almacenamiento, con énfasis en las colonias de las partes altas; y la digitalización del servicio con herramientas tecnológicas para consultar calendarios de tandeo, reportar fallas y dar seguimiento institucional a las reparaciones.

El objetivo central es transitar de una administración reactiva a la toma de decisiones basada en datos verificables. La implementación de tecnología permitiría ubicar con precisión los puntos de pérdida, priorizar intervenciones y transparentar el servicio para reducir márgenes de discrecionalidad.

Santos García señaló que la perforación de nuevos pozos o el anuncio aislado de obras resulta insuficiente si no se corrigen las deficiencias de la infraestructura actual. Indicó que las nuevas líneas de conducción asociadas a los sistemas Papagayo I y II deben integrarse en un esquema integral de mantenimiento, eficiencia y distribución equitativa.

Su planteamiento incorpora la colaboración técnica de especialistas y ciudadanos en la definición de prioridades. Con antecedentes en proyectos de infraestructura y labores de atención tras el paso del huracán Otis, propone aprovechar las plataformas digitales para optimizar otros servicios públicos, tales como la recolección de residuos sólidos y la gestión de reportes vecinales.

Apuntó que su propuesta radica en orientar el presupuesto público hacia la atención de las demandas más apremiantes de la ciudadanía, porque cada litro perdido en fugas y cada sector sin suministro continuo reflejan el impacto económico sobre las familias que terminan pagando doble por un servicio básico.

“Gobernar Acapulco no es repartir culpas del pasado; es saber exactamente qué válvula apretar, qué bomba reparar y poner el dinero público donde está el sufrimiento de la gente”, plantea Santos García.

Por admin1

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *