*Erika Guillén, del PRD, pidió un minuto de silencio para el extinto alcalde en la sesión del Congreso de Guerrero de este miércoles
Gilberto Guzmán
La diputada local Erika Isabel Guillén pidió que la Fiscalía General del Estado (FGE) informe sobre los avances en la investigación del caso de Alejandro Arcos Catalán, presidente municipal de Chilpancingo asesinado el 6 de octubre del 2024, apenas seis días después de haber asumido el cargo.
Durante la sesión de este miércoles en el Congreso del Estado, la legisladora por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) pidió un minuto de silencio por el primer aniversario luctuoso de Arcos Catalán, al intervenir desde tribuna con el tema “Aniversario del homicidio del licenciado Alejandro Arcos Catalán, presidente municipal de Chilpancingo”.
Enseguida, recordó que el homicidio de Alejandro Arcos no solo fue una pérdida personal y familiar, sino también “una herida profunda para la democracia guerrerense”, por tratarse de un hombre que entendía la política como un servicio para reconciliar y construir la paz.
“Su asesinato fue un golpe a quienes creemos que la función pública debe ser un espacio de servicio y no de riesgo. A un año de que nos lo arrebataran, no venimos solo a recordarlo, venimos a exigir justicia”, expresó Guillén Román.
La diputada hizo un llamado a las instituciones a garantizar la seguridad de quienes ejercen la función pública y el trabajo comunitario, subrayando que la sociedad no puede seguir viviendo “entre la impunidad y el miedo”.
Durante su discurso, destacó que el legado de Alejandro Arcos Catalán debe traducirse en el fortalecimiento del Estado de Derecho, en la educación para la paz y en la reparación integral del daño a las víctimas.
“La memoria de Alejandro nos obliga a actuar con firmeza, a no ceder ante la impunidad y a recordar que la justicia es la base de toda convivencia democrática. Él nos enseñó que la paz no se impone, se siembra”, afirmó.
Finalmente, la legisladora reiteró el compromiso del PRD de seguir levantando la voz por una justicia institucional, firme y transparente, que honre la memoria del exalcalde y evite que hechos como su asesinato queden en el olvido.
“Cuando se asesina a una persona como Alejandro, también se intenta asesinar la fe en la justicia, la confianza en las instituciones y la paz de nuestras familias”, advirtió.

