*El reconocido pintor trabaja en el cartel tradicional de la Feria en su edición bicentenario
Gilberto Guzmán
El reconocido pintor chilpancingueño Francisco Alarcón Tapia, referente del arte popular y creador de la imagen gráfica más emblemática de la Feria de Chilpancingo, Navidad y Año Nuevo, continúa con la elaboración del cartel tradicional de esta fiesta bicentenaria.
Durante su proceso creativo, el maestro Alarcón Tapia compartió una frase que encapsula la esencia de la identidad colectiva de la capital guerrerense: “La feria la hace la gente, no el lugar”.
Con una trayectoria de más de cuatro décadas dedicada a las artes, Francisco Alarcón relató cómo desde su infancia vivió de cerca las tradiciones que hoy plasma en sus obras, como el emblemático Paseo del Pendón, las figuras de los diablos, el tigre y las danzas tradicionales que recibió como herencia cultural de su comunidad.
El artista dedicó su obra a difundir el arte popular de Chilpancingo, motivado por la convicción de que un cartel permite que la tradición llegue a un público mucho más amplio que una pintura exhibida únicamente en un espacio privado.
Sobre las dificultades que ha enfrentado la realización de la edición bicentenaria de la Feria de Chilpancingo porque, nuevamente, llegó el fin de año sin concluir la remodelación del recinto ferial, Alarcón Tapia subrayó que la verdadera fortaleza de la feria no reside en la infraestructura, sino en la voluntad, el cariño y la participación de la gente. Recordó con nostalgia que antaño eran suficientes un corral de piedra, techos sencillos y caminos de cal para que la comunidad se congregara a celebrar con pozole, fiambre y música regional.
Según el pintor, lo verdaderamente esencial nunca fueron los adornos, sino la esencia humana que da vida y significado a la celebración.
El maestro también enfatizó la importancia de la innovación dentro del marco tradicional, destacando la necesidad de crear composiciones nuevas y originales que mantengan viva la tradición sin caer en la copia de trabajos anteriores, incluso cuando se utilicen los mismos elementos característicos de la feria.
El Ayuntamiento de Chilpancingo reconoció el legado imperecedero del maestro Francisco Alarcón Tapia y su invaluable contribución a la identidad cultural de la ciudad. Su trabajo sigue siendo un pilar de la imagen oficial de esta fiesta y un testimonio vivo de que la tradición prevalece mientras la gente la siga haciendo suya.
