Gilberto Guzmán

 

El Congreso del Estado de Guerrero ha aprobado una reforma al Código Penal que sanciona con severidad el suministro, introducción o aplicación de sustancias sin el consentimiento de la víctima, especialmente a través de inyecciones. La iniciativa, propuesta por la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y la diputada Araceli Ocampo Manzanares, busca cerrar un vacío legal y reconocer esta conducta como una forma grave de violencia que vulnera la autonomía, dignidad e integridad física y mental de las personas.

 

El dictamen, fundamentado por el presidente de la Comisión de Justicia, Carlos Eduardo Bello Solano, destaca que la reforma representa un avance en la protección de los derechos humanos y en la erradicación de prácticas que ponen en riesgo la vida y seguridad de las y los guerrerenses.

 

Las penas establecidas van de dos a cinco años de prisión, y pueden duplicarse si las víctimas son mujeres, niñas, niños, adolescentes, personas mayores o con discapacidad, o si el delito ocurre en espacios públicos o con violencia física.

 

En la exposición de motivos se señala que estas inyecciones se realizan con sustancias desconocidas, pero que en alguno casos se ha logrado reconocer sustancias psicotrópicas, como el THC (componente del cannabis), benzodiacepinas (sedantes) y, en menor medida, fenciclidina o cocaína, por lo que no solo se atenta contra la integridad física, sino que se deja a las víctimas en un estado de extrema vulnerabilidad frente a otros delitos como el robo, abuso sexual o la trata de personas, al presentar síntomas como mareos, náuseas, visión borrosa, somnolencia, desorientación y una sensación general de debilidad. 

 

Aunque no existen cifras oficiales específicas sobre el suministro no consentido de sustancias mediante inyecciones en México, el fenómeno de la sumisión química y el uso de sustancias psicotrópicas en delitos ha generado preocupación en los últimos años. 

 

En 2022, 167,905 personas solicitaron tratamiento por consumo de sustancias psicoactivas en la Red Nacional de Atención a Adicciones. El 46.2% de los casos correspondió a estimulantes tipo anfetamínico, seguido por el alcohol (13.3%) y la marihuana (13.3%). El consumo de estimulantes aumentó un 218% en los últimos cinco años, mientras que el de alcohol y marihuana disminuyó.

 

El Informe Mundial sobre las Drogas 2025 de la ONU reporta que en 2023, cerca de 316 millones de personas consumieron alguna droga ilícita en el mundo, y el consumo de cocaína alcanzó los 25 millones de usuarios.

 

En México, desde diciembre de 2024 se han reportado casos de sumisión química en espacios públicos, como el Metro de la Ciudad de México, donde víctimas han denunciado haber sido inyectadas con sustancias desconocidas y presentar síntomas como mareos, somnolencia y desorientación.

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