Chilpancingo, Gro. Un grupo de trabajadores del Organismo Público Descentralizado Radio y Televisión de Guerrero (RTG) denunció que desde hace unos meses ha sido víctima de hostigamiento y acoso laboral por parte del encargado de la gerencia en Chilpancingo, Isidro Bautista Soriano, situación que afirman ha generado un ambiente laboral insostenible, marcado por la tensión, el maltrato y la falta de comunicación.
Los empleados solicitaron la intervención urgente de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda para que se garanticen sus derechos laborales, ya que acusan al director general, Roberto Ramírez Bravo, de encubrir las irregularidades y de no atender las quejas que se han presentado por escrito ante la dirección general.
A través de diversos oficios, los trabajadores han documentado episodios de hostigamiento, amenazas y conductas intimidatorias por parte del gerente. Entre las quejas está la de Manuel Francisco de la Cruz Carbajal y la de un trabajador de base, quien ha sido completamente relegado de sus funciones. De la Cruz Carbajal, continuista de la estación, ha señalado la falta de comunicación interna, el trato autoritario y la inestabilidad laboral que prevalece desde la llegada de la nueva administración.
De la Cruz Carbajal reportó también irregularidades en la operación técnica, como la manipulación no informada de archivos y equipos, lo que ha derivado en errores operativos que después se utilizan para culpar injustamente al personal. El trabajador exigió que cualquier observación a su desempeño sea basada en hechos comprobables y no en percepciones subjetivas.
En los documentos entregados a la dirección se denuncia además que Isidro Bautista mantiene una actitud amenazante, trabaja de manera aislada y con puertas cerradas, y desatiende las necesidades de la base trabajadora. Los empleados califican su gestión como autoritaria y ausente.
Pese a las reiteradas solicitudes para revisar la situación y verificar si los jefes cumplen con los perfiles adecuados para sus cargos, el director general Roberto Ramírez Bravo ha hecho caso omiso, negándose a atender las denuncias.
Los trabajadores advirtieron que la falta de atención a sus peticiones y la tolerancia institucional al acoso laboral están deteriorando gravemente el funcionamiento de RTG Chilpancingo y vulnerando los derechos de quienes laboran en la emisora pública.
