Gilberto Guzmán
El comunicador y locutor Roberto Leyva denunció públicamente una serie de actos de hostigamiento laboral en su contra por parte del director general de Radio y Televisión de Guerrero (RTG), Roberto Ramírez Bravo, que incluyen el adeudo de cuatro quincenas y maniobras administrativas para presionarlo a renunciar.
En entrevista con el informativo NTR, Leyva relató que desde la llegada de Ramírez Bravo a la dirección del organismo en marzo de este año, comenzó a enfrentar una serie de irregularidades que afectaron directamente su estabilidad laboral. A pesar de desempeñar múltiples funciones dentro de la estación de Chilpancingo —incluyendo jefe de estación, productor y continuista—, fue cambiado de adscripción a Ometepec sin previo aviso ni justificación clara.
“Me cambiaron la responsabilidad a base de engaños. Confié en la palabra del director, quien me aseguró que no pasaba nada, pero luego comenzaron a levantarme actas por supuesto abandono de trabajo, cuando yo seguía laborando en la estación (de Chilpancingo)”, explicó Leyva.
El comunicador señaló que el hostigamiento se intensificó a partir de septiembre, cuando se le notificó informalmente su baja sin que existiera un documento oficial. Además, denunció que se le han hecho observaciones ante la Contraloría por gastos menores que él mismo cubría con su salario, lo que considera una estrategia para justificar su despido, porque “todo gasto fue comprobado en tiempo y forma, y es irónico que dos años después apenas me lo observen”.
“Ya son cuatro quincenas sin recibir pago, sin una notificación oficial. Me ofrecieron incluso otra plaza, pero todo ha sido parte de una serie de artimañas para que vencieran los tiempos legales y poder despedirme sin liquidación”, afirmó Roberto Leyva.
Leyva también hizo un llamado a la gobernadora Evelyn Salgado para que intervenga en el caso y revise la situación interna del RTG, donde asegura que no es el único trabajador afectado. “Se ha despedido a más gente, algunos de jefaturas, otros trabajadores ordinarios. No se vale que se pisoteen nuestros derechos”, expresó.
El comunicador informó que ya presentó dos quejas ante la Contraloría del Estado y ha sido acompañado por la Comisión de Derechos Humanos en el proceso, además está por interponer una demanda formal por despido injustificado.
“RTG debería enfocarse en elevar el nivel de producción y cobertura, no en atacar a sus propios trabajadores. En lugar de fortalecer la identidad de Guerrero, se ha convertido en una cacería de brujas”, concluyó.
