Gilberto Guzmán
El diputado Joaquín Badillo Escamilla, secretario de la Comisión de Seguridad Pública del Congreso del Estado de Guerrero, manifestó su respaldo total a la decisión del gobierno municipal de Acapulco de no autorizar permisos para la realización del evento de motociclismo conocido como “Acamoto”.
En entrevista radiofónica, el legislador argumentó que el festival, originalmente planeado para mayo, se ha desvirtuado al punto de convertirse en un riesgo para la vida y la integridad de los acapulqueños.
Badillo Escamilla fue enfático al señalar que, aunque el origen del evento buscaba incentivar la economía, en los últimos años ha derivado en un escenario de anarquía que calificó como inaceptable para el puerto. El diputado denunció que el evento “secuestra de manera vulgar y soez” la ciudad, colapsando las vías de comunicación y permitiendo actos que atentan contra la moral y el derecho penal.
“Quiero dejarlo muy claro. Lo he dicho en la tribuna incluso desde el año pasado: el Acamoto hizo y deshizo, y secuestra —esa es la palabra— nuestra casa, que es Acapulco en su totalidad. Colapsan las vías de comunicación, realizan actos impúdicos sin importar nadie de los que ahí vivimos, incluidas las autoridades”, sentenció el legislador.
Apuntó que, para las autoridades, lamentablemente por la cantidad de personas, se convierte en una situación de seguridad difícil de contener.
“Si nosotros queremos con 10, 20 patrullas querer ir a guardar y pedir que guarden el orden a 500, 800 personas alcoholizadas y drogadas, lamentablemente incluso con armas, (es imposible), pasa la gente, las familias van circulando normal, pasa una moto, le quitan un espejo, se lo rompen, no respetan ninguna regla ni de tránsito, ni de civilidad, ni judicial, ni penal.”, comentó.
El secretario de la Comisión de Seguridad Pública alertó sobre la peligrosidad del perfil de algunos asistentes, señalando que se ha detectado la presencia de armas de uso exclusivo del ejército, drogas y liderazgos de grupos criminales como la Unión Tepito. Badillo criticó la imposibilidad de contener a miles de personas bajo los efectos de sustancias con un estado de fuerza policial limitado, lo que ha transformado al puerto en un “Sodoma y Gomorra” y un escenario de “Sálvese quien pueda”.
“Acapulco merece respeto, dignidad. Fuimos la cuna del turismo a nivel mundial y eso es lo que tenemos que seguir defendiendo. Por eso mi rechazo absoluto… Con todo respeto para todo el turismo de eso vivimos, pues yo siempre he expresado que Acapulco no se vende, no se da al mejor postor”, subrayó.
Respecto al argumento de la derrama económica que defiende un sector minoritario, el diputado calificó este beneficio como “ficticio e irreal”, contrastándolo con los daños materiales a hoteles y viviendas rentadas, así como la pérdida de vidas humanas en accidentes viales.
Recordó con pesar incidentes donde ciudadanos inocentes han muerto, como el caso de una mujer que murió atropellada por un motociclista a exceso de velocidad en la costera Miguel Alemán, frente al hotel Playa Suites, en la edición del Acamoto 2025, consecuencia de la imprudencia de motociclistas que no respetan ninguna norma de civilidad.
“No vale la pena ninguna cantidad de dinero por estas cuestiones donde ya estamos hablando que se pierde la vida. Matan a la gente. Ellos mismos aquí vienen a morirse. ¿Cuál es el mensaje? ¿Cuál es el beneficio? No, por ningún motivo. Hoy fue una señora, al rato puede ser un niño o una niña”, advirtió.
Finalmente, el legislador hizo un llamado a redirigir los esfuerzos turísticos de Acapulco hacia sectores de convenciones, deportes y espectáculos que garanticen la armonía y la paz. Aseguró que, tras agotar las instancias de diálogo y exhorto para regular el evento sin éxito, la única vía responsable es la cancelación definitiva para proteger el patrimonio y la tranquilidad de las familias acapulqueñas.
