“Soy un hombre de instituciones”, afirmó el expresidente de la Jucopo, cuyos colaboradores son señalados de cobrar cheques a nombre de diputados

Gilberto Guzmán

El diputado Jesús Urióstegui García, expresidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), aseguró tener la conciencia tranquila respecto a la investigación judicial en curso por el presunto esquema de cobro ilegal y falsificación de firmas en decenas de cheques del Poder Legislativo, y manifestó su plena disposición para colaborar con las autoridades que llevan el caso.
El escándalo financiero, que ha acaparado la agenda pública en días recientes, involucra la falsificación de firmas de diversos legisladores para el cobro irregular de al menos 50 cheques, con un daño patrimonial que superaría los 20 millones de pesos. De acuerdo con las indagatorias de la Fiscalía General del Estado (FGE), los hechos bajo investigación ocurrieron durante el periodo en que Urióstegui García presidía la Jucopo, señalando además la presunta participación de su suplente, Héctor Avilés Cruz, y del exsecretario de Servicios Financieros del Congreso, Esli Joanan Navarrete Cisneros, además de otros colaboradores del legislador.
Al ser cuestionado sobre su responsabilidad o conocimiento de estos movimientos irregulares, el diputado evitó descalificar el proceso y optó por fijar una postura estrictamente institucional, confirmando que ya ha dialogado con su suplente sobre el tema.
“Tengo que decirlo muy claramente: soy un hombre de instituciones, de leyes. Hay una carpeta de investigación iniciada en la Fiscalía; yo seré absolutamente respetuoso de este hecho. Estaré pendiente para aportar lo que sea requerido y, en ese sentido, reiterar que vamos a estar atentos a cualquier llamado, para aportar toda la información necesaria”, afirmó al término de la sesión solemne por el CCXIII aniversario del Primero Congreso de Anáhuac en la Catedral de la Asunción de María en Chilpancingo.
La denuncia formal, por la cual la FGE ya ha llamado a declarar a ocho exfuncionarios del Congreso, contempla los delitos de abuso de confianza, administración fraudulenta, falsificación de documentos, fraude y peculado. Al ser cuestionado sobre si se había percatado de las anomalías financieras al interior del recinto, el legislador se apegó a la cautela procesal: “Lo principal es que se aclare esta situación y que se pueda responder ante las autoridades. Nosotros solicitamos y queremos la verdad de estos acontecimientos”.
Ante la interrogante de si este caso obedece a “fuego amigo” o guerra sucia orientada a golpear al partido o sus aspiraciones políticas por la alcaldía de Chilpancingo, Urióstegui García afirmó que tiene la conciencia “totalmente” tranquila y aprovechó para lanzar un llamado a la cohesión política.
“Ahora se trata de tener un movimiento unido; nosotros estamos a favor de sumar, de dialogar, de consensuar; no de destruir, no de dividir. La intención es seguir construyendo y caminando”, enfatizó.
Además, expresó su respeto hacia las y los trabajadores del Congreso del Estado y hacia el gremio periodístico que ha documentado el caso.
Finalmente, el diputado descartó que el desahogo de estas investigaciones penales y las implicaciones hacia figuras de su círculo cercano representen un freno para sus proyectos políticos a futuro, ya que se le ubica como uno de los aspirantes a la presidencia municipal de Chilpancingo.
“No, ahora más que nunca lo he dicho: hemos venido caminando, construyendo, no hace un mes, no hace dos meses, no hace tres meses; ya tenemos un buen rato trabajando”, indicó el legislador. “El pueblo es el que manda, el pueblo es el que determina, y es lo que vamos a hacer”, concluyó.

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