*Gustavo Alarcón Herrera reporta saldo blanco en la Feria de San Mateo
Gilberto Guzmán
El alcalde de Chilpancingo, Gustavo Alarcón Herrera, anticipó un panorama administrativo complejo para el ejercicio fiscal 2026, marcado por restricciones presupuestales, el aumento en el costo de los combustibles y la carga de una deuda histórica con el ISSSPEG que oscila entre los 200 y 300 millones de pesos.
Al realizar un balance de su gestión, el edil reconoció que 2025 fue un año “muy difícil y duro”, caracterizado por el inicio de una administración “en ceros”, lo que obligó a implementar una estrategia de rescate financiero mes con mes. No obstante, destacó que se logró cumplir con todos los pagos a los trabajadores, cerrando el año sin pendientes salariales gracias al ordenamiento administrativo aplicado en el Ayuntamiento.
Para el año en curso, Alarcón Herrera advirtió sobre nuevos desafíos económicos, subrayando la dificultad de cubrir el aumento salarial del 13% planteado por los sindicatos, así como las complicaciones derivadas del pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR) y del costo de la gasolina, insumo que impacta transversalmente la operatividad municipal.
En materia de ingresos, el munícipe señaló que el presupuesto se mantiene similar al del año anterior, pero con una disminución real en la recaudación de las áreas de Tránsito y Gobernación, derivada de una resolución de la Suprema Corte de Justicia que ordenó reducir cobros en esos rubros, lo que restringe la captación de recursos propios.
Consultado sobre si las tarifas de impuestos y licencias se mantendrán similares a las de 2024, el alcalde respondió que los ajustes aplicados en 2024 y 2025 fueron los únicos posibles, pero ahora se opera con mayores restricciones. Agregó que, pese a la presión financiera, se ha logrado mantener el control de los rubros más sensibles, procurando “que no se nos vayan de las manos”.
“Seguimos igual, con el mismo presupuesto, pero yo creo que todavía va a faltar lo que el Congreso nos va a venir disminuyendo”, señaló.
También afirmó que “ya no hay forma de que tengamos un tiempo de aprendizaje. El primer año ya pasó y vamos por más”, indicando que se buscarán alternativas como el uso de energía solar para disminuir gastos de operación, además de fortalecer la coordinación con los gobiernos estatal y federal.
Respecto a la situación financiera con el Instituto de Seguridad Social de los Servidores Públicos del Estado de Guerrero (ISSSPEG), el alcalde aseguró que su administración está al corriente con las cuotas obrero-patronales actuales, pero reconoció la existencia de un “adeudo histórico impresionante” heredado de administraciones pasadas, estimado entre 200 y 300 millones de pesos.
Alarcón aclaró que, aunque es difícil revertir el daño financiero acumulado por gobiernos anteriores, existe el compromiso con el área de Finanzas de atender la situación en la medida de lo posible, priorizando la estabilidad actual.
Destaca saldo blanco en la Feria
En cuanto al desarrollo de la Feria de San Mateo, Navidad y Año Nuevo, Alarcón Herrera reportó indicadores positivos y un desarrollo con saldo blanco hasta el momento. Defendió la estrategia de dividir las sedes y modificar el formato tradicional, argumentando que el objetivo fue atraer “reflectores del país a Guerrero” y generar políticas públicas en beneficio de la población.
Sobre la posibilidad de que la feria regrese al Recinto Ferial tradicional el próximo año, el alcalde no descartó la opción, pero señaló que será sometida a evaluación. “Vamos a ponderarlo en la mesa”, indicó, reconociendo el valor del centro de espectáculos y la plaza de toros, pero destacando también el éxito del “Agrotianguis” y la participación de las comunidades en el formato actual.
