*Abrir la discusión a todos los sectores enriquecerá la propuesta final que por ahora solo es un anuncio, dijo Donaciano Muñoz Loyola
Gilberto Guzmán
El Vocal Ejecutivo del INE en Guerrero, Donaciano Muñoz Loyola, subrayó la importancia de que la discusión sobre la reforma electoral anunciada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se abra a la participación de especialistas en el tema, los representantes de la institución que son quienes aplican estas reglas, así como los tribunales electorales y los partidos políticos, para enriquecer la propuesta final.
En entrevista dijo que, si bien la propuesta de Reforma Electoral está en un proceso de construcción, a partir del anuncio de una comisión especial que presidirá el exlegislador Pablo Gómez, que aplicará encuestas para escuchar las opiniones ciudadanas y de diversos sectores, hay temas que se deben cuidar de manera especial como el financiamiento a partidos políticos y la representación de las minorías políticas a través de las diputaciones plurinominales.
Agregó que desde hace muchos años el tema del financiamiento ha tratado de ponerse en la discusión; recordó que “la reforma del 2008 fue la que cambió y puso en función el financiamiento público a los partidos políticos en función del tamaño del padrón electoral”, y aunque hay voces que señalan que el actual financiamiento no es suficiente no solo para las actividades permanentes de los partidos sino para las contiendas electorales, “ese es un punto que se está poniendo en la mesa, habremos de ver en qué términos se da la discusión”.
Mencionó que otra propuesta que se menciona en la reforma electoral es la posible desaparición de los institutos electorales locales, con el argumento de ahorrar recursos.
El Vocal del INE recordó que el sistema electoral se fue construyendo desde una lógica federal pero sin descuidar lo local, y en esa medida, la existencia no solamente de los institutos electorales locales, sino de los tribunales electorales locales son una pieza fundamental del actual sistema electoral completo del país.
En ese punto, subrayó, hablar de la desaparición de los órganos electorales locales “lastimaría o cambiaría drásticamente lo que conocemos hoy por hoy”, por lo cual es un tema que requiere un análisis con mucho detenimiento, en el cual es fundamental la opinión de los expertos, de las propias instituciones que se encargan de operar el sistema electoral.
“Ojalá, y esa es la propuesta que se tiene al menos por parte del INE, que se abran las puertas para que participen las personas, los especialistas, los representantes de la institución, que somos quienes aplicamos estas reglas y que es necesario que podamos dar una opinión técnica, información sobre lo eficiente de cada una de las normas, y que también participen el tribunal federal y los tribunales locales, si se van sumando voces técnicas, ciudadanas y de cualquier otro tipo, enriquecería la confección final de la reforma que se está tratando de proponer”.
En el tema del financiamiento a partidos políticos, Donaciano Muñoz comentó que no se sabe en qué rubros se planteará la disminución de recursos, por lo cual es importante y necesario que las dirigencias de los partidos se involucren en la discusión y análisis de este tema, “con la finalidad de dar una cifra lo más cercano a la realidad y que con base en eso, pudiera llevarse a cabo un ajuste”.
Respecto al adelanto de la propuesta para eliminar las diputaciones plurinominales, Muñoz Loyola explicó que la representación proporcional fue uno de los reclamos más sentidos de quienes en los años 60 eran partidos y grupos políticos de oposición, donde había un partido hegemónico que controlaba no solamente el gobierno federal, sino el Congreso federal, los Congresos locales y justamente la representación proporcional fue abriendo paso a que esas minorías fueran representadas fundamentalmente en el Congreso.
“Así es como se crearon los diputados de partido allá en los años 60. Posteriormente ya la cuota de representación proporcional y de ahí se fue ampliando, primero fueron 100, después se amplió a 200 hasta conformar una cámara de 500 diputados, de 128 senadores, pero siempre en la idea de darle voz a las minorías”.
“Me parece -agregó- que esa historia no puede ser desconocida, sino justamente retomarla para que, efectivamente, el día de mañana sea la fuerza política que sea que tenga la mayoría, no tenga digamos la posibilidad de, sin escuchar a las fuerzas opositoras, hacer cambios constitucionales legales que, si bien hay un voto que le da a esa mayoría esa fuerza, tampoco quiere decir que se puede actuar sin el concurso de las fuerzas minoritarias”.
El funcionario agregó que es importante conservar o recuperar esa experiencia histórica que se tiene en el país y no echarla por la borda en una reforma que lo que generaría es que cada vez que exista un partido con una amplia mayoría, va a poder tomar decisiones sumamente caras para el país.
