Gilberto Guzmán
En el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Lengua Materna el 21 de febrero, fecha establecida por la Unesco para promover la diversidad lingüística, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presentó los resultados de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2023. Los datos revelan que, en México, 6 de cada 100 personas de 3 años y más son hablantes de alguna lengua indígena.
La presencia de hablantes de lenguas indígenas en México no se distribuye de manera uniforme a lo largo del territorio nacional. Existen entidades federativas donde la proporción de esta población es considerablemente mayor en relación con el total de sus habitantes, lo que refleja una fuerte herencia cultural y lingüística.
Entre los estados con mayor porcentaje de hablantes de lenguas indígenas destacan Oaxaca, donde representan el 27.3 % de la población, y Yucatán, con un 26.1 %. Les siguen Chiapas, con el 23.4 %, Quintana Roo, con el 14.1 %, y Guerrero, donde el 13.9 % de sus habitantes habla alguna lengua indígena. Estos estados concentran una parte significativa de la diversidad lingüística del país.
Por el contrario, los estados con menor porcentaje de hablantes son Aguascalientes (0.1 %), Guanajuato (0.2 %), Coahuila (0.3 %), Zacatecas (0.3 %) y Colima (0.5 %). En cuanto a las lenguas más utilizadas, el náhuatl se mantiene como la principal con un 23.6 % de los hablantes, seguida por el maya (12.4 %), el tzeltal (7.9 %), el zapoteco (7.2 %), y el tzotzil y mixteco con 5.0 % cada una.
La población hablante de lengua indígena muestra una estructura de edad distinta a la del resto de la población. Se observa un fenómeno de envejecimiento más pronunciado: el 21.2 % de los hablantes tiene 60 años y más, mientras que en la población no hablante este grupo representa solo el 14.8 %. En el extremo opuesto, el segmento de 3 a 29 años representa el 34.6 % entre los hablantes de lengua indígena, frente al 45.1 % registrado en la población no hablante.
Rezago educativo y alfabetización
El informe destaca brechas significativas en el ámbito educativo. El 43.2 % de la población de 3 a 24 años que habla alguna lengua indígena no asiste a la escuela, una cifra considerablemente mayor al 29.3 % registrado en personas no hablantes.
Esta disparidad en la inasistencia escolar se intensifica conforme avanza la edad. En el grupo de 6 a 11 años, aunque los niveles de exclusión educativa son relativamente bajos, ya se observa una diferencia entre ambos grupos: el 4.7 % de los hablantes de lengua indígena no asiste a la escuela, frente al 2.5 % de quienes no hablan una lengua indígena.
La brecha se amplía de manera significativa en la adolescencia temprana. Entre los 12 y 14 años, casi una cuarta parte de la población hablante (24.9 %) se encuentra fuera del sistema escolar, proporción que triplica la registrada entre la población no hablante (8.3 %).
La situación alcanza su punto más crítico en el grupo de 15 a 17 años, donde la inasistencia escolar afecta a más de la mitad de los hablantes de lengua indígena (53.3 %), mientras que entre los no hablantes la cifra, aunque elevada, es considerablemente menor (25.0 %). Estos datos evidencian un abandono escolar temprano y persistente que impacta de forma desproporcionada a la población indígena.
Finalmente, en términos de alfabetización, existe una diferencia de 15.4 puntos porcentuales entre ambos grupos. Mientras que el 96.5 % de la población de 15 años y más que no habla lengua indígena sabe leer y escribir, el porcentaje desciende al 81.1 % entre quienes sí son hablantes.
